Todo indica que el lenguaje tributario en Colombia daría un vuelco con el que la reforma tributaria pasaría a llamarse “Ley de financiamiento”. Por lo menos ese es el discurso que viene manejando en las últimas semanas el presidente Iván Duque, sus ministros y diversos directores de entidades nombrados por el primer mandatario de los colombianos.

Sin importar el concepto, nombre o término final que se le acuñe, el pago y evasión de impuestos, la devolución del IVA para los pobres, cárcel para evasores y modernización de la Dian son temas que ya se han ido posicionando en la narrativa tributaria que leemos a diario a través de los medios de comunicación. Precisamente queremos dar a conocer el pensamiento crítico de los directores de dos de los diarios más influyentes en nuestro país: Ricardo Ávila y Fernando Quijano Velasco.

Ávila está de acuerdo con gravar toda la canasta familiar con IVA y devolverle esto a los más pobres. “Las exenciones del IVA benefician de manera desproporcionada a las personas de mayores ingresos”, afirma este economista de la Universidad Javeriana con un máster en Economía de la Universidad de Pittsburgh. Piensa además que la base de cualquier sistema tributario moderno y progresivo es el pago de impuestos de renta por parte de la clase media y alta. En cuanto a rentas, por su parte, considera que deberían ser gravadas no solo las rentas de trabajo, sino también de capital. Lo anterior, como una estrategia acertada para incrementar el recaudo.