La Ley 1819 de 2016, que aprobó la reforma tributaria estructural, plantea cambios al régimen tributario especial, en particular a los requisitos a cumplir por las entidades que deseen obtener tal calificación, así como a las condiciones para seguir siendo parte de este régimen.

La parte III de la Ley 1819 de diciembre 29 de 2016, titulada “Régimen Tributario Especial”, contiene cambios y nuevas condiciones respecto a los contribuyentes de dicho régimen y los requisitos para pertenecer al mismo.

Las personas jurídicas pasarán de pagar el impuesto a la riqueza, el CREE, la sobretasa CREE y el impuesto de renta a solo pagar el impuesto de renta, el cual bajará de manera gradual de 40 % a 33 % en 2019. Además, las rentas exentas del impuesto de renta, pero que hoy pagan CREE, continuarán gravadas con una tarifa preferencial del 9 % en materia de renta.

En la tributaria también se contemplaron incentivos en materia de renta para generar empleo y desarrollo económico en las zonas afectadas por el conflicto armado. Las micro y pequeñas empresas no pagarán impuesto de renta en el periodo comprendido entre el 2017 y el 2021. 2022-2024 el 25 % de la tarifa general. Para empresas medianas y grandes pagaran el 50 % de la tarifa general hasta el 2021.

La reforma contempló que el monotributo está orientado a formalizar cerca de 300.000 tenderos, pero solo aplicará para personas naturales, quienes se beneficiarían con un ahorro a la vejez y cobertura en materia de riesgos laborales. Allí se aprobó que estos pequeños negocios paguen de manera conjunta el IVA y el impuesto de renta, equivalente al 1 % de sus ingresos.

En ese sentido, quedó estipulado que las personas con ingresos de 41.654.220 de pesos pagarán 40.000 pesos. Entre 62.481.300 y 83.308.400 pesos pagarán 60.000 pesos y entre 83.308.400 y 104.135.500 pesos tendrán que pagar 80.000 pesos.