La convergencia a Estándares Internacionales para la preparación, presentación y revisión de los informes financieros es un reto para los revisores fiscales, a fin de certificar razonabilidad de los informes financieros y dictaminar la información de los mismos.

Entre las labores del revisor fiscal se encuentra la certificación de la razonabilidad de la información, es decir, la revisión de que los informes financieros han sido preparados en cumplimiento de la normatividad vigente. Por tanto, en el proceso de convergencia a la normatividad internacional debe certificar que la empresa ha cumplido con el cronograma para la generación de los informes reglamentarios.

No obstante, es importante tener claridad que la implementación del proceso de convergencia, así como la preparación y remisión de información financiera bajo Estándares Internacionales es responsabilidad del representante legal, quien velará por su adecuado cumplimiento, porque la información sea de alta calidad y porque su presentación se realice de forma oportuna.

Por regla general, las políticas que se adopten, así como las decisiones, estimaciones, corrección de errores de períodos anteriores, análisis, memoria de cálculos, comprobantes, soportes contables, informes, estudios, información complementaria, fuentes de información y otros aspectos relevantes relacionados con la convergencia a los Estándares Internacionales deberán estar sujetos y disponibles para la revisión del revisor fiscal.