Una sociedad de hecho es aquella que no se constituye mediante escritura pública, pues carece de personería jurídica, según lo dispuesto en el artículo 499 del Código de Comercio. Como consecuencia de esto, no se realiza matrícula ante el registro mercantil. Sin embargo, los derechos y las obligaciones que se adquieran por la empresa se entienden adquiridos a favor o a cargo de todos los socios de hecho.

Esta es una sociedad que se crea por la mera liberalidad y voluntad de dos o más personas con ánimo de asociarse, y que tienen como objetivo común desarrollar una actividad comercial.

En caso tal de que una sociedad de hecho cuente con establecimientos de comercio, debe matricularlos al mes siguiente a su apertura, y registrar a los propietarios de dichos establecimientos que estén asociados a la entidad, a través del formulario de registro único empresarial y social –Rues–. Este formulario debe estar firmado por todos los socios, que en caso tal que sean más de tres, deberá adjuntarse una hoja adicional que contenga los siguientes datos:

  • Nombre del establecimiento.
  • Nombre y documento de identificación.
  • Firma de los socios.

Características

Una sociedad de hecho se caracteriza porque:

  • No constituye una persona jurídica distinta de los socios que la conforman. Sin embargo, deben hacer la solicitud del RUT en las oficinas de la Dian.
  • Las obligaciones y derechos que se contraen en cumplimiento de la actividad social se constituyen en favor y a cargo de todos. En consecuencia, todos los socios responden solidaria e ilimitadamente, sin perjuicio de que no hayan actuado en el negocio.
  • Cuando se trate de providencias que decreten la disolución y liquidación de estas sociedades, deberán ser inscritas en el registro mercantil.